Origen del nombre «noviembre»: el noveno mes que pasó a ser el 11
«Noviembre» viene del latín november, derivado de novem, «nueve». La paradoja de que el mes 11 se llame «nueve» se explica con el calendario romano primitivo.
Del calendario de Rómulo al gregoriano
El calendario romano más antiguo comenzaba el año en marzo y tenía diez meses; noviembre era, literalmente, el noveno. Cuando se añadieron enero y febrero al principio del año, los meses contados —septiembre (7), octubre (8), noviembre (9) y diciembre (10)— quedaron desplazados dos posiciones, pero conservaron su nombre. Las reformas de Julio César (calendario juliano, 46 a. C.) y del papa Gregorio XIII (calendario gregoriano, 1582) mantuvieron intacta esa herencia.
Los 30 días de noviembre
Noviembre pertenece al grupo de meses de 30 días, junto con abril, junio y septiembre. Una regla mnemotécnica clásica en español lo recuerda: «Treinta días trae noviembre, con abril, junio y septiembre».
El mes en otras tradiciones
- En el calendario republicano francés, la mayor parte de noviembre caía en Brumaire, «el mes de las brumas»; el golpe del 18 de Brumario de Napoleón (9 de noviembre de 1799) tomó su nombre de él.
- En inglés antiguo se le llamó Blōtmōnaþ, «mes de los sacrificios», por las matanzas de ganado previas al invierno, un eco que el refranero español conserva en San Martín.
- En japonés tradicional es Shimotsuki, «mes de la escarcha».
Noviembre en el año
Es el undécimo mes del calendario gregoriano y el último mes completo del otoño en el hemisferio norte (y de la primavera en el sur). Su primera fecha marcada es Todos los Santos y despide el mes San Andrés, antesala del Adviento.